16 Juin.- Al ritmo de ancestrales huaylars y huaynos, con un colorido desfile de nuestros más reconocidos artistas folcklóricos, se rindió justo homenaje, ayer, a uno de los más puros sentimientos del Perú profundo. Engalanado de identidad nacional, el Parque de la Exposición sirvió de marco para celebrar el tercer aniversario del Día de la Canción Andina.
Al evento asistió el ministro de Trabajo, Mario Pasco, quien a nombre del Presidente de la República saludó y reconoció el talento del artista andino por su invalorable aporte al fortalecimiento de nuestra cultura a través de los años.
Variopintas danzas y sonoras melodías vernaculares destilaron la esencia de un tiempo ancestral que fusiona lo más esencial de nuestra historia. Antigua música que aún conserva su vena primigenia en la mezcla de muchos sentimientos. El principal quizás: el amor a su tierra, a nuestra tierra. El espectáculo musical se inició con Valicha, un tema considerado himno vernacular, interpretado por el Coro Madrigalistas de la PUC. Minutos más tarde, harían su ingreso, a ritmo de carnaval sureño, los danzantes de la Escuela Nacional del Folcklore José María Arguedas, institución que cumple 59 años de fundación.
Día de la Canción Andina se celebra en el Parque de la Exposiciòn con presentaciones de diferentes artistas y grupos de danza - Lima - Pérou
En medio de la algarabía multicolor, una de las gestoras de este día, la cantante Amanda Portales recordó a quienes marcaron el camino artístico de su generación y quienes hicieron posible esta celebración. “Es un justo homenaje a los maestros, a nuestras estrellas que están en el cielo, a la Pastorita Huaracina, al Jilguero del Huascarán, a Jacinto Palacios, a Nery García Zárate y a muchos otros forjadores de nuestra cultura ancestral”, señaló la reconocida Novia del Perú.
Pero, al ambiente festivo que significa esta fecha, surge también una autocrítica que resulta necesaria no sólo para darle por un día el empuje que necesita la canción andina, sino para realmente protegerla y enrumbarla, como hizo Manuelcha Prado al ser consultado sobre esta celebración.
“Es muy difícil, casi una lucha a contra corriente, el ser artista en nuestro país. Una propuesta muy mía, por ejemplo, sería la de crear un fondo en apoyo del cantante andino, crear asimismo ambientes adecuados para su desarrollo y asesoramiento para su progreso”.
Reflexivas palabras que quedan flotando mientras al fondo, al sonido del arpa y las quenas se despiden los artistas. El sol, como si intuyera que sus hijos están de fiesta, resplandece inusualmente en esta tarde de junio; el alegre colorido de una fiesta pueblerina se ha trasladado por un día a este anfiteatro, el baile continuará, seguramente, en otro lugar hasta entrada la madrugada, y gracias a ellos, la canción andina seguirá vigente.